En altas horas de la noche del viernes 15 de junio, en el interior de la parcelación existió inquietud entre algunos vecinos por ruidos de vehículos a exceso de velocidad y gritos de jóvenes que. al parecer, concurrían a una fiesta a la que algunos no habrían estado invitados.
El día siguiente, lamentablemente, como evidencia de lo descrito se observó en el camino la existencia de botellas de licor vacías, e incluso el zapato negro deportivo del pie izquierdo de un joven.